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Noticias sobre gusanos de seda:

Un hilo de seda para sustituir al titanio y al acero

Publicado el 21-04-2010 , por Gunter Pauli

Se calcula que el valor del mercado mundial de polímeros biocompatibles asciende a 10.000 millones de dólares (7.400 millones de euros). Según el Instituto German Nova, la demanda de plásticos y compuestos biocompatibles crece a un ritmo imparable a pesar de la crisis económica.

Los polímeros derivados del petróleo han pasado a sustituir a casi todas las alternativas naturales y a los metales. El vinilo reduce el coste y el peso de los vehículos y de los productos electrónicos. Los polímeros extraídos de fuentes naturales mantienen su clientela tradicional y han llegado incluso a incrementar su cuota de mercado.

No obstante, el plástico fabricado con fécula de maíz compite con los cultivos destinados a la alimentación; el algodón consume cantidades ingentes de agua y pesticidas y el celofán derivado de la celulosa requiere ácido sulfúrico en su producción. De estos ejemplos se deduce que los polímeros extraídos de fuentes renovables no son necesariamente sostenibles.

La seda es, históricamente, el primer polímero industrializado cuyo uso se extendió por mercados de todo el mundo. En torno a 1900, la producción mundial de seda superó el millón de toneladas anuales, aunque un siglo después descendió a 90.000 toneladas anuales, lo que acabó con unos 25 millones de empleos en el entorno rural. El cultivo de la seda descendió en mercados tradicionales como China, India, Irán, Turquía e Italia. Sólo algunos productos de lujo como las corbatas de Hermès consiguieron sobrevivir.

La producción masiva de material de sutura se limita a unas pocas empresas como Johnson & Johnson

La innovación
Cuando los chinos decidieron plantar moreras hace 5.000 años, optaron por regenerar el terreno árido para intentar ampliar los cultivos y hacer frente al aumento de las necesidades alimenticias de su creciente población. Cuentan las leyendas que el capullo de un gusano de seda cayó en la taza de té de una emperatriz que, al intentar sacarlo de la taza, extrajo 300 metros de hilo de seda. Aquí estaría el origen del nacimiento de una industria a nivel mundial.

El Profesor Fritz Vollrath y el Silk Group de la Universidad de Oxford (Reino Unido) se dedican al estudio de polímeros naturales procedentes de las abejas, las hormigas, los mejillones, las arañas y las polillas. Algunas arañas producen una seda capaz de competir con el titanio, dado su carácter biocompatible.

La seda llega a ser absorbida por el tejido corporal mientras que, en el caso del titanio, el organismo simplemente no lo rechaza. Además, la seda extraída de la oruga de la morera, puede reconvertirse en seda simplemente controlando la presión y el nivel de hidratación. Por otra parte, la seda rica en carbono sustituye a los polímeros derivados del petróleo que emitían carbono y genera un ciclo positivo de retención de carbono derivado de la plantación de árboles, de la regeneración de tierra y la producción de dispositivos biocompatibles que funcionan con un bajo nivel energético, lo que crea un material que puede reciclarse indefinidamente.

Si la seda salvaje se obtiene por métodos tradicionales como en Bután, no habría necesidad de acabar con con la vida de las orugas para acceder al polímero.

Valor añadido
Aunque la seda solía ser el material más utilizado para la ropa de mejor calidad, con el paso del tiempo, el mercado ha ido perdiendo fuerza. Es tremendamente difícil que la seda recupere su protagonismo en un mercado de consumo en el que materiales como el nylon hace tiempo que sustituyen a los polímeros naturales. Ahora mismo, sus aplicaciones se basan sobre todo en material quirúrgico. Fritz Vollrath, fundador de Oxford Biomaterials, ha creado cuatro compañías que se centran en nichos muy concretos en los que la seda es protagonista: material de sutura, bisturí de neurología, injertos óseos y aparatos de ortopedia. Ya se ha conseguido captar financiación y socios para todas estas aplicaciones.

El producto más sencillo es el material de sutura, compuesto de filamentos que los cirujanos utilizan en las intervenciones quirúrgicas. La producción masiva de material de sutura se limita a unas pocas empresas como Johnson & Johnson. Aunque los beneficios que aporta la seda en el sector textil son escasos, en el caso del material de sutura, podría estimularse el relanzamiento de empresas locales que operan en este nicho, sustituyendo las costosas importaciones por fabricación local que fomente la plantación de árboles, el empleo rural y la captación de carbono; además no son necesarias cuantiosas inversiones para acceder al mercado.

Las aplicaciones potenciales de la seda no se limitan al material quirúrgico. Hay algunos productos que ofrecen también una excelente oportunidad, aunque se necesitaría hacer hincapié en el desarrollo del producto, dado que no hay un diseño para los dirigidos al mercado de masas.

La cuchilla es uno de los objetivos más claros. Se fabrica con titanio y acero inoxidable. Se calcula que unas 100.000 toneladas de metales de alta calidad terminan en los vertederos. La cantidad de acero inoxidable y de titanio por cuchilla se ha reducido en un 20% desde las primeras versiones que lanzó Gillette hace más de un siglo. Últimamente, la cantidad total de metales altamente procesados como el titanio ha vuelto a aumentar, dado que la hoja única de las maquinillas ha pasado a ser doble o incluso triple. Hay variedades que incluyen hasta cinco hojas.

Resulta impensable imaginar que una alternativa que utilice la seda consiga superar la capacidad de quinientos investigadores que trabajan en Gillette. Sin embargo, el nuevo modelo de negocio sería tan distinto al resto, que ninguno de los tres líderes del mercado (Gillette, Schick y BIC) estarían a la altura de este cambio. En lugar de recortar el pelo, las hebras de seda se deslizarían por la piel cortando la barba, un sistema similar al de las antiguas segadoras de césped. La principal ventaja es que la seda nunca produce cortes en la piel.

Si las 100.000 toneladas de metales procesados que acaban en los vertederos se sustituyeran por seda, sería necesario plantar más moreras, dado que el suministro mundial no supera las 100.000 toneladas. Para ello sería necesario plantar 250.000 hectáreas de moreras. Las labores de plantación, la cría de las orugas y el trabajo de procesamiento generarían aproximadamente 1.250.000 empleos, además de fomentar el ciclo de captación de carbono, que supera a cualquier otra solución. La oportunidad de introducir seda como producto competitivo se concentra en nichos de mercado que no entienden de tendencias de consumo. Sustituir el titanio por un material tan suave como la seda tiene una clara ventaja competitiva que ya pretenden aprovechar muchas personas. ¿Y usted?

Gunter Pauli es autor de ‘The Blue Economy’ Enlace original

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La seda china envuelve la historia de leyenda y misterio

18-11-2009 / spanish.china.org.cn

La seda constituye uno de los símbolos de la antigua cultura china. Hace varios miles de años, el comercio alcanzó por vez primera Europa a través de la Ruta de la Seda, trayendo consigo no sólo el esplendor y las ricas decoraciones de la seda, sino también la antigua y resplandeciente cultura del Lejano Oriente

Ya en el neolítico (12.000-2000 a.C.) los chinos habían inventado las técnicas de tejido liso o con figuras, y teñían los tejidos usando tintes naturales de color vermellón. Con la mejora de los telares y de los métodos de impresión y teñido, fueron desarrollándose diferentes variedades de seda, así como un sistema completo de teñido para los textiles. China poseía las más avanzadas técnicas de teñido e hilado de seda del mundo antiguo.

Los más antiguos restos de seda hallados hasta hoy fueron encontrados en una tumba de la cultura Liangzhu (3300-2200 a.C., aprox.). Los artículos hallados datan de hace 4.700 años.

La sericultura, que incluye el cultivo de las hojas de morera, la cría de gusanos y la producción de seda, ha sido una labor esencial en China durante milenios, ya que China es la cuna de esta técnica. La cría de los gusanos de seda y el hilado de la seda de los capullos fue uno de los mayores logros de China en la antigüedad con respecto al uso de fibras naturales

Leyendas y misterios

Según la leyenda, la diosa de los gusanos de seda se apareció al Emperador Amarillo, legendario ancestro de los chinos, tras vencer a su adversario Chi You. La diosa saludó al Emperador con un hilado de fibras de seda que salía de su boca como símbolo de respeto. El Emperador Amarillo mandó que las fibras fueran tejidas para hacer ropajes, que le parecieron de una suavidad y comodidad extraordinarias.

Otra leyenda, referida por Confucio en sus escritos, cuenta que en el siglo XXVII a.C, un capullo de gusano cayó en la taza de té de la Emperatriz Lei Zu, consorte del Emperador Amarillo. Queriendo sacar el capullo del interior de la taza, la joven Emperatriz, sin pretenderlo, empezó a deshilar el capullo. Al ver el hilo que de él se extraía, Lei Zu tuvo la idea de tejerlo. Se dedicó, entonces, a observar la vida del gusano de seda e instruyó a su entorno en el arte de la cría de gusanos, a los que alimentaba con hojas de morera que ella misma recogía. Así, Lei Zu se convirtió en la diosa de los gusanos de seda en la mitología china.

Se cuenta también que, en el siglo I, una princesa fue prometida en matrimonio a un príncipe de Hotan. Por orden imperial, la exportación de sedas estaba prohibida, pero la muchacha se negaba a marcharse sin sus prendas, por lo que finalmente, rompió la prohibición imperial.

A pesar de que la seda se importaba en grandes cantidades al extranjero, la sericultura continuó siendo un secreto celosamente guardado por los chinos, alimentando entre los otros pueblos cierto misterio sobre su fabricación.

Por ejemplo, en la antigüedad clásica, los romanos eran grandes admiradores de los tejidos de seda, y estaban convencidos de que los chinos lo obtenían de las hojas de los árboles. Así lo afirma Séneca el Joven en su obra ‘Fedra’ o Virgilio en las Geórgicas. Sólo Plinio el Viejo se acercó con más acierto al misterio. Al hablar de la ‘bombyx’ u oruga de la seda, escribió en su Historia Natural que “ellas (las orugas) tejen redes, como las arañas, que se convierten en un lujoso material textil para las mujeres, llamado seda” Enlace original
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El gusano de seda revela su historia de más de 5.000 años

ALICIA RIVERA - Madrid - 02/09/2009

Los gusanos de seda toleran el manejo por parte de los humanos y viven perfectamente estando apretujados, han perdido la capacidad de volar cuando son mariposa y la de defenderse frente a los depredadores. No pueden vivir en condiciones salvajes. Éstas son algunas de las características propias de los gusanos domesticados que los diferencian de sus familiares en libertad. Las huellas de ese proceso milenario están en el genoma: al menos 354 genes del gusano de seda están relacionados con su utilización productiva. La domesticación se remonta a más de 5.000 años, según indican tanto el registro arqueológico como los datos genéticos.

Un equipo científico internacional, liderado por especialistas chinos, ha secuenciado 40 genomas de gusano de seda (salvajes y productivos) y la primera conclusión que arrojan los datos es que la domesticación de los gusanos fue un acontecimiento único, es decir, que en algún momento se recolectó un gran número de ellos en un corto periodo de tiempo y de aquella población inicial derivan los gusanos de seda explotados actualmente en numerosas regiones del mundo.

Jun Wang y sus colegas advierten en su artículo en la revista Science que los análisis no permiten determinar si se recogieron los gusanos en un único lugar geográfico o en varios. La información genética tampoco indica una zona específica de China como origen de esta domesticación.

La producción de la seda era un alto secreto en la antigua China y el contrabando de gusanos o de sus huevos estaba penado con la muerte, recuerda Dennis Normile en la misma revista. La protección de los secretos de la seda fue eficaz durante miles de años, hasta que la técnica acabó difundiéndose por Japón, Corea, Oriente Próximo y Europa.

Actualmente hay más de un millar de estirpes de gusanos de seda productivos. Wang (Instituto de Genómica de Pekín) y sus colegas han constatado que los gusanos domesticados (Bombyx mori) y los salvajes (Bombyx mandarina) están claramente separados genéticamente. De los primeros han secuenciado 29 genomas de ejemplares procedentes de China, Japón, Europa y algunas regiones tropicales. De los segundos, los salvajes, han hecho 11 genomas, todos ellos de poblaciones de China (seis de una única provincia), por lo que Normile cita las cautelas del experto japonés Yutaka Banno, partidario de ampliar el muestreo antes de sacar conclusiones definitivas sobre la historia genética de los gusanos de seda.

Aún así, el trabajo del equipo internacional aporta información importante, por ejemplo acerca de los genes de los gusanos que deben de estar implicados en factores clave de la domesticación como la producción de seda, el metabolismo y la reproducción. Los expertos apuntan que estos genes pueden ser útiles no sólo en la producción de seda sino también en la explotación de otros insectos. Además, los B. mandarina son considerados una plaga, por lo que el conocimiento genético puede ayudar a controlarla.

La selección artificial de los gusanos ha actuado a lo largo de miles de años favoreciendo características de interés económico como el mayor tamaño del capullo, la superior expresión de la glándula productora de seda o la alta tasa de crecimiento y de reproducción, señalan los investigadores. Enlace original
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El gusano de seda y su hilo tejen alianzas productivas

Universidad Nacional Sede Palmira viernes, 22 mayo 2009

El gusano de seda significa la fuente de ingresos para las personas dedicadas a su crianza, extracción del hilo y elaboración de prendas. Pero esta vez se convirtió en la excusa perfecta para que investigadores del Departamento de Diseño de la Universidad Nacional de Colombia en Palmira y la Cadena de la Sericultura del Valle del Cauca unieran fuerzas en busca de mejores diseños, texturas y colores.

En la Universidad Tecnológica de Pereira nace la mayoría de los gusanos de seda que se cría en Colombia. Estos animalitos, en su etapa de madurez, son los encargados de producir el hilo suficiente para garantizar a los artesanos de la seda la materia prima necesaria. Lo irónico del caso, es que este hilo nace como un método de defensa que posee el gusano de seda para protegerse del medioambiente que lo rodea.

La seda se forma básicamente de una saliva producida por el gusano a través de sus glándulas serígenas, saliva que al entrar en contacto con el medioambiente y el oxígeno se condensa y forma la seda. “Es así como él va soltando su hilo, al tiempo que segrega sericina, líquido que lo compacta al capullo”, explicó Jesús López, operario de la Planta de Hilado ubicada en Palmira, Valle del Cauca.

La obtención de la seda es un proceso estandarizado, que varía dependiendo de las maquinas y el tipo de hilo que se desee obtener. Pero investigadores del Departamento de Diseño de la Universidad Nacional de Colombia en Palmira quisieron apoyar a la Cadena de la Sericultura del Valle del Cauca, brindándole asesorías en cuanto a diseños, tendencias del mercado, colores, tamaños y texturas ideales para que sus prendas sean más atractivas.

En estas reuniones participaron artesanos, estudiantes de diseño industrial y profesores. Juntos pensaron las prendas, cada uno desde su quehacer y experiencia en el tema. Crearon nuevos diseños y modificaron las prendas ya existentes. “Como resultado empezamos a combinar los hilos, a manejar colores más vivos, logramos diversificar sus usos y aumentar los largos y anchos de prendas como bufandas. Todo ello nos ha dado una diferenciación con las otras cadenas de la seda”, describió Luz Helena Galvis, también operaria de la Planta de Hilado en Palmira.

Lo mejor, aclara la profesora Nélida Ramírez, líder del proyecto, fue contar con la asesoría de los expertos en el hilo obtenido del gusano de seda, los artesanos. El lema de trabajo fue concertación e intercambio de conocimientos y entre los alcances se destaca el Catálogo de Prendas y la Carta de Colores, pero lo más importante, coinciden todos los miembros del proyecto, es tener hoy día artesanos convencidos de la importancia de diversificar los productos. “Pudimos conocer más sobre tendencias y uso de colores. Gracias al trabajo con la Universidad Nacional de Colombia en Palmira hoy estamos explorando en qué mercados podemos competir de acuerdo a las características de nuestros productos”, expuso José David Lectamo Caicedo, representante legal de la Cadena.

La forma de combinar los colores e hilos específicos para desarrollar determinada prenda, fueron algunos de los temas de discusión durante los talleres, donde los académicos caracterizaron la materia prima, realizaron un diagnóstico del mercado y de las tendencias actuales. Temas que fueron aceptados y trabajados por los artesanos vallecaucanos.

Después de estas discusiones sobre la materia prima, describió la diseñadora industrial Nélida Ramírez, “se exploraron qué texturas se podían producir con esos hilos. En ello los artesanos nos contaban e instruían, nosotros documentábamos acerca de cómo era y cómo se hacían las extracciones de estas diferentes materias primas”, describió la investigadora. A partir de ese trabajo se dio inicio al mejoramiento y creación de los diseños que constituyen la línea de producción de los artesanos del Departamento. Todo concluyó en un catálogo compuesto por 14 objetos entre bufandas, ponchos y accesorios que pueden ser elaborados basándose en las características planteadas en él, con información sobre formas, texturas, tipos de tejido y versatilidad en sus usos.

Con el catálogo se logró regularizar las dimensiones para las prendas, determinar las combinaciones de colores acordes con las tendencias, mejorar y diversificar los acabados, ampliar las composiciones con diferentes texturas y determinar el tipo de hilo que se debe utilizar dependiendo del diseño. Así mismo, saber qué colores utilizar, si el tono se debe conseguir a través de tinte natural o artificial y en qué cantidad, a través de la información estandarizada en la Carta de Colores. Enlace original
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Descubren el origen de la atracción de los gusanos de seda por las hojas de morera

MADRID, 7 May 09. (EUROPA PRESS) -

Investigadores de la Universidad de Tokio y el Instituto de Tecnología de Kioto en Japón han descubierto el origen de la atracción de los gusanos de seda por las hojas de morera, su fuente principal de alimento. Una esencia de jazmín emitida en pequeñas cantidades por las hojas activa un receptor olfativo específico en las antenas de los gusanos de seda. Los resultados del estudio se publican en la revista 'Current Biology'.

Los resultados contradicen la noción de que los insectos son atraídos a las plantas que frecuentan a través del reconocimiento de una mezcla de componentes volátiles por una combinación de receptores. Además, los descubrimientos podrían también tener implicaciones prácticas para quienes explotan los gusanos de seda para la producción de seda.

La 'Bombyx mori', la polilla de la seda doméstica, no se encuentra ya en la naturaleza y como consecuencia tiene parejas reducidas, no se alimenta, no puede volar y responde sólo a una feromona sexual para la reproducción. Debido a su valor comercial y a la estrecha asociación con los humanos, los gusanos de la seda y su atracción a las moreras ha sido un tema científico de interés.

Según explica Kazushige Touhara, investigador de la Universidad de Tokio, "a mediados del siglo pasado se dijo que varios componentes volátiles de las moreras atraían a los gusanos de seda, sin embargo, estos olores resultaron tener un débil atractivo para los insectos. Ninguno de los aromas abundantes en las hojas atrajeron a los gusanos tampoco. Descubrimos sin esperarlo que el componente de jazmín no era el más abundante y que estaba presente en pequeñas cantidades".

Los investigadores también descubrieron 20 receptores olfativos activos en las antenas de las larvas de los gusanos de seda. De ellos, sólo uno responde de forma fuerte al componente de jazmín. Cuando ese receptor se vuelve activo, los insectos se mueven hacia el origen del olor.

Touhara señala que el componente debería añadirse a las dietas artificiales con las que se alimentan a los gusanos de seda domésticos para aumentar su ingesta de alimento. El investigador añade que si las plagas de insectos recibieran la influencia de componentes únicos como este, los sintéticos diseñados para bloquear los receptores subyacentes podrían servir como una forma nueva y segura de controlarlas.

MADRID, 7 May 09. (EUROPA PRESS) - Enlace original
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Malos tiempos para el gusano de seda

Levante-EMV, Valencia 29/03/09

Ayuntamiento de Valencia ha estado podando en las últimas semanas los árboles de la ciudad, lo que tiene en insectos como los gusanos de seda uno de sus grandes damnificados. Y es que, entre los árboles a los que se ha dejado estos días prácticamente sin ramas figuran las moreras, cuyas hojas constituyen el alimento fundamental de estos insectos.

Entre los ejemplares de morera desprovistos de sus hojas figuran los de la calle Eduard Soler i Pérez, en pleno barrio de Campanar. Esta situación ha motivado la queja de numerosos aficionados a la cría de gusanos, que a la desaparición paulatina de esta tradición unen ahora la falta de alimento.

Desde el consistorio señalaron que estos trabajos de poda son "buenos para los árboles y que no se deja a las moreras sin hojas".

Lo cierto es que esta situación para los aficionados a la cría de gusanos de seda no es exclusiva de Valencia. Según explica Claudio Zúñiga, portavoz de www.gusanosdeseda.net, las quejas llegan desde todos los puntos de España.

"A muchos ayuntamientos les ha entrado la manía de podar los árboles tarde, cortando completamente las ramas. En lugar de podar, las cortan, y dejan solamente el tronco", explicaba este experto.

Según su criterio, estos arreglos en árboles de hoja caduca como las moreras deberían realizarse en invierno, para que en primavera ya tuvieran las hojas. "No tiene sentido que se poden ahora, cuando están en todo su esplendor", opinaba.

Lo cierto es que este momento coincide precisamente con el inicio de la temporada de cría de los gusanos de seda, entre marzo y julio, aproximadamente,, con la llegada del calor. "Empezarán a salir las hojas en junio, justo al revés", afirma. "De Valencia estamos recibiendo muchas quejas de criadores y aficionados", señala Claudio Zúñiga.

La cría de gusanos de seda, un entretenimiento de los más pequeños con mucho arraigo en Valencia, ha perdido presencia en los últimos años. Básicamente, se trata de disponer las larvas en una caja de zapatos, alejada de fuentes de calor y darles comida fresca, esto es, hojas de morera recién cortadas por el tallo.

Levante-EMV, Valencia 29/03/09 Enlace original
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Gusanos de seda en la dieta de los astronautas

19-06-06

La agencia estatal china (Xinhua) ha anunciado la posibilidad de incluir los gusanos de seda en la dieta de los astronautas chinos por el gran poder nutritivo que contiene la carne de este gusano, según las declaraciones del investigador Yang Yunan.

Los gusanos de seda ofrecen muchas ventajas y posibilidades, un método fácil de crianza, un rápido desarrollo y una adecuada asimilación por parte del organismo humano, estos son algunos de los puntos que se han tenido en cuenta a la hora de valorar la inclusión en la dieta.

Según los datos nutricionales, seis gusanos de seda equivalen a un huevo en cuanto al aporte proteínico, además los capullos de dichos gusanos contienen ocho tipos de aminoácidos vitales para el ser humano, estos fueron algunos de los motivos que impulsaron a los investigadores a tener en cuenta la posibilidad de incluir los gusanos de seda en la dieta de los astronautas.

Quizás no estamos acostumbrados a este tipo de alimentos, pero pueden ser una de las soluciones que posibiliten una adecuada alimentación en el espacio. En nuestro caso, sería difícil disfrutar del sabor de los gusanos aunque, quién sabe, es posible que bien cocinados resulten muy sabrosos Enlace original
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Desarrollan novedosos biosensores del capullo del gusano de seda

Por el equipo editorial de HospiMedica en español Actualizado el 10 Apr 2009

Se están usando capullos del gusano de seda para desarrollar nuevos biosensores que pueden ser insertados en los pacientes y usados como dispositivo de rastreo para monitorizar su progreso después de la cirugía, o rastrear enfermedades crónicas como la diabetes.

El Bioingeniero Fiorenzo Omenetto, Ph.D., de la Universidad Tufts (Medford, MA, EUA) está usando capullos hilados por los gusanos de seda Bombyx mori para fabricar biosensores blanco-específicos, usando moldes específicos para formar un extracto de solución proteica de seda en dispositivos ópticos que son modelados con características ópticas a nanoescala. Este detalle fino es importante en óptica, puesto que la luz interactúa mejor con característica en una escala no más grande que su propia longitud de onda—aproximadamente 400 a 700 nanómetros en el caso de la luz visible. Las proteínas incrustadas en el material óptico se unen de manera eficiente al blanco como el oxígeno o una proteína bacteriana; cuando lo hacen, la luz transmitida por el detector cambia de color. Una vez integradas en los dispositivos de seda, las proteínas permanecen activas por años.

Un dispositivo como esos es una tarjeta roja transparente impregnada con hemoglobina y modelada con varios elementos ópticos, incluyendo una reja de difracción que divide la luz blanca en sus colores componentes. La tarjeta actúa como un detector de oxígeno simple: la luz que pasa a través cambia la longitud de onda ligeramente, dependiendo de cuánto oxígeno se ha unido a la hemoglobina incrustada. Esos cambios no pueden ser vistos a simple vista, pero pueden ser detectados por un fotodiodo, un dispositivo que transforma la luz en una corriente eléctrica. Cuando una gota de sangre rica en oxígeno es colocada en el detector la hemoglobina atrae el oxígeno de este, y la longitud de onda de la luz, registrada por los cambios del fotodiodo, cambia. Los investigadores también hicieron estructuras de seda conteniendo una enzima de rábano picante volátil llamada peroxidasa, así como un biosensor de glucosa que puede incorporar hexokinasa, una enzima que se liga al azúcar.

Las rejillas con anticuerpos y enzimas incrustadas en ellas podrían detectar prácticamente cualquier molécula interesante médicamente, como un marcador tumoral. Otra aplicación de las fibras ópticas de seda puede ser transportar luz desde la superficie de la piel hasta sensores implantados y reflejarla, de modo que puede ser leída por un fotodetector. Los detectores pueden ser implantados durante cirugías como resecciones de tumor y luego usados para monitorizar los pacientes en busca de signos de infección o cáncer recurrente. El dispositivo eventualmente se disuelve sin peligro, junto con el resto de las estructuras de soporte. Los biosensores fueron descritos en un artículo publicado en la edición de Enero-Febrero de 2009 de MIT Technology Review.

La fibra natural más fuerte conocida, la seda es preferida por los ingenieros de tejido porque es resistente mecánicamente pero se degrada sin peligro dentro del cuerpo. Para fabricar los biosensores, los capullos son hervidos en una solución que contiene carbonato de sodio. Esto ayuda a disolver la sericina, una glicoproteína pegajosa que mantiene unido los capullos pero causa reacciones inmunes en los humanos. Después de que las fibras de seda se secan, son disueltas en una solución de bromuro de litio. Cuando la solución se enfría, es cargada en un cartucho de diálisis y fijada dentro del vaso de precipitado” de agua, lo cual saca la sal. Lo que queda es una solución clara, viscosa de la proteína purificada fibroína de seda. El “jarabe” de seda luego es removido con una jeringa y cargado en una hilera de tubos de ensayo, listo para usar en la fabricación de biosensores. Enlace original
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